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Segunda Guerra Mundial: la batalla de Stalingrado

La batalla de Stalingrado, es uno de los enfrentamientos más brutales, que marcó el rumbo de la segunda guerra mundial. Pero, ¿Dónde ocurrió? ¿Cuándo? ¿Países involucrados? ¿Cómo fue el camino hacia la batalla? ¿Los ejércitos? ¿Estrategias?

La batalla de Stalingrado, es uno de los enfrentamientos más brutales, que marcó el rumbo de la segunda guerra mundial. Pero, ¿Dónde ocurrió? ¿Cuándo? ¿Países involucrados? ¿Cómo fue el camino hacia la batalla? ¿Los ejércitos? ¿Estrategias?

La batalla de Stalingrado, fue un conflicto bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Wehrmacht de la Alemania nazi y sus aliados del Eje por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, actual Volgogrado. Entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943. Con una estimación de aproximadamente 2 millones bajas entre soldados de ambos bandos y civiles soviéticos. Un conflicto que tuvo tintes, ideológicos, políticos económicos y territoriales. A continuación te contaremos cómo se desarrolló este conflicto entre ambos países.  

Camino a la gran batalla de Stalingrado

Tras el fracaso de la Operación Barbarroja en diciembre de 1941, Hitler decidió continuar sus operaciones ofensivas a gran escala con objeto de conseguir doblegar a la Unión Soviética en 1942. 

En el verano de ese mismo año, la Wehrmacht sigue atacando a la URSS. Hitler y sus generales planean enviar grupos del ejército alemán en la captura de Rostov y de la región del bajo río Don. Así penetrar profundamente en el Cáucaso para hacerse con los campos petrolíferos al norte y al sur de la cordillera. Y cercar, de paso, el corredor persa por el cual llegaban los envíos de Préstamo y Arriendo aliados a la Unión Soviética. 

Hitler decide, cambiar su plan y dividió sus fuerzas en dos. Un grupo continua hacia los campos petroleros, mientras el otro se dirige a Stalingrado. 

Stalin el 28 de julio, emite la Orden 227, instalando: “Ni un paso atrás”. Era la oportunidad del ejército de redimirse luego de la Operación Barbarroja, y no ceder un paso. Deja a un lado el ideal comunista internacional, y apela a los sentimientos revolucionarios: “Patriotismos, amor a la patria”. Para los civiles locales de Stalingrado, el miedo y el patriotismo fueron un gran motivador. Se unieron para crear defensas locales, cavando zanjas antitanques para frenar a la Wehrmacht. 

Lanzacohetes Stalingrado Segunda Guerra Mundial
Lanzacohetes katiusha en la batalla de Stalingrado (Imagen: RIA Novosti-Archive)

Primer ataque a Stalingrado

El General Paulus lidera la carga alemana contra Stalingrado. Los soviéticos se preparan para el ataque terrestres. Pero, el 23 de agosto de 1942, Stalingrado recibió su primer bombardeo aéreo proveniente de los Heinkel 111 y Junkers 88 del general Wolfram von Richthofen. Unos 600 aviones, lanzaron mil toneladas de bombas. La fuerza aérea Soviética está muy mal equipada para defenderse de la embestida. 

El ataque aéreo de Alemania a Stalingrado es el más intenso de toda la guerra en el frente oriental. En esa semana morirían 40.000 de los 600.000 habitantes de la ciudad. Y si los habitantes planean huir de la ciudad en llamas, serán detenidos.

Un ejército muy peculiar

Entre los defensores que no tenían más opción de quedarse y pelear se encontraban soldados que lo Nazis nunca hubieran imaginado desplegar. Había alrededor de un millón de soviéticas, que servirán al Ejército Rojo. La gran mayoría de ella tenía un rol activo: tripulantes de tanque, francotiradoras, artilleras. Incluso como enfermeras y médicas, debían salir al campo de batalla para buscar a los heridos, muchas enfermeras fallecieron en el campo de batalla. 

Cuando el ejército alemán se encuentra con las mujeres con armas, queda asombrado. Ya que, estaban acostumbrados a mujeres siendo amas de casa y al ver a las soviéticas combatiendo al lado de los hombres, pensaron que era una prueba de la desnaturalizada esencia del comunismo soviético. 

Luftwaffe Stalingrado Segunda Guerra Mundial
La Luftwaffe en Stalingrado (Imagen: Archivo Federal Aleman)

Estrategia para la Batalla de Stalingrado

Para los Alemanes, le fue imposible mover sus tanque por los escombros que quedaron de la ciudad de Stalingrado, por lo tanto el comandante Paulus cambia de maniobra. Va a empezar por las unidades de artillería más  maniobrables para ablandar la resistencia soviética antes que llegue  la infantería alemana. Muy rápido las tropas de Hitler logran ganancias estratégicas, tomando la estación principal del tren ferrocarril y el importante terreno elevado de Mamáyev Kurgán.

Pero, los soviéticos no muestras señales de rendición. Para detener al Wehrmacht, Stalin envió a uno de sus mejores generales. El general Chuikov. Conoce, que a los alemanes les gusta pelear a la distancia, al aire libre, con tanques, poder aéreo y artillería. Por lo tanto se da cuenta que necesitan movilidad velocidad y espacio. Y lo que va a hacer en Stalingrado es negarle el espacio. 

Chuikov, reorganiza el ejército en unidades pequeñas, o tropas de asalto, para reducir la batalla. La táctica de asalto se llamaba “abrazar al enemigo”. Consiste en acercarse lo suficiente para que los germanos no se atrevan a utilizar su artillería y poder aéreo, porque sus propias tropas estarían en peligro. 

La Rattenkrieg

La rattenkrieg, o guerra de ratas. Denominada así por alemanes porque no se permite a los ejércitos o unidades mecanizadas desarrollar su movilidad, tácticas, o sus avances tecnológicos militares debido a la dificultad del terreno.

Rattenkrieg, denominación alemana a esta batalla.

Para mediados de septiembre, ocho de las veinte divisiones del 6.º Ejército alemán se encontraban luchando dentro de la ciudad. En espacios pequeños, las tropas utilizan todas las armas que tienen a mano. Pistolas, granadas, ametralladoras, lanzallamas, incluso espadas afiladas. Pero, hay una clave para lo cual las ruinas de Stalingrado ofrecen las condiciones perfectas: los francotiradores. Y las soviéticas están al frente de la  pelea.

 No obstante, los alemanes comienzan a avanzar cada vez más en la ciudad. Parece, que es solo cuestión de tiempo antes de que la ciudad estuviera en manos de Hitler. Para principios de noviembre, el 90% de Stalingrado está en manos del Tercer Reich. 

Pero el ritmo de la pelea, disminuyó drásticamente. Había llegado el invierno soviético. Cabe aclarar, que las temperaturas oscilaban en -30°C. Los alemanes aunque habían llevado insumos, comienzan a escasear. Y además, los soviéticos utilizan la logística de tierra quemada, para todo lo que pudiera tener un valor potencial para la Wehrmacht, sea destruido.

URSS Stalingrado Segunda Guerra

El contraataque Soviético: Operación Urano

El subcomandante en jefe de Stalin, el general Zhukov, había planeado el contraataque desde mediados de septiembre. Ideó la Operación Urano. Había reunido a un millón de soldados sin que Paulus sospechara nada. Zhukov, nota que lo mejor de la fuerza Nazi se concentra en el frente, peleando en la ciudad, dejando los flancos y la retaguardia mal defendidos. 

El 19 de noviembre de 1942, los 3500 cañones soviéticos comenzaron a disparar sin descanso sobre las líneas enemigas más débiles entre Serafimovich y Keltskaya. Estas formaciones consistían en tropas rumanas con escaso material antitanque. Después de una hora de fuego de artillería, los batallones de fusileros avanzaron sobre las filas rumanas. Los flancos del 6° Ejército, se ven abrumados por el sorpresivo ataque doble. Los soviéticos logran desmoralizar las fuerzas rumanas en el paso abierto e increíblemente rápido logra hacer el efecto pinza o tenaza. 

Después de cuatro días de progreso, las pinzas soviéticas se cierran al oeste de Stalingrado, cerca de Kalach. El Ejército Rojo atrapó a 300.000 nazis y a sus aliados del eje. 

¿La rendición alemana?

El general Paulus, se esfuerza para aceptar la nueva realidad, se encuentran rodeados de infantería enemiga. El general debe decir el próximo paso de su ejército rapido. Paulus tomó la decisión de salir de allí. Pero, los llamamientos urgentes del general a Berlín son rechazados por el Fühler. Hitler, tenía la idea que no se retira ante el inferior. Y por ende, dió la orden: “Quédense en Stalingrado, no renunciaremos”. Frente a todos los pronósticos Paulus se niega desobedecer a Hitler. 

Para finales de noviembre, está claro que sin ayuda los nazis atrapados están condenados. El jefe máximo de la Luftwaffe, Hermann Goering, quien sin consultar a sus asesores técnicos prometió a Hitler que sus aviones podrían realizar un vasto abastecimiento de alimentos y municiones desde el aire.

Goering exagera las capacidades de su fuerza aérea. Solo para alimentar al ejército alemán se necesitan 800 toneladas de comida por día. Pero la Luftwaffe, sólo puede transportar de 15 a 18 toneladas. Las condiciones climatológicas no son las adecuadas, ya que la nieve impediría a los aviones volar de forma sostenida. Y además la fuerza aérea soviética realizó un bloqueo, para evitar el transporte de las provisiones. 

URSS Stalingrado Francotiradores Segunda Guerra Mundial
Francotiradores de la URSS en la batalla de Stalingrado (Imagen: Zelma)

Operación tormenta de Invierno

Para principios de diciembre la única esperanza del 6° Ejército es un rescate terrestre. El Mariscal Erich von Manstein, venía en su auxilio. Manstein, que acababa de asumir el mando del Grupo de Ejércitos Don, planeó la Operación Tormenta de Invierno. Lo inicia desde el sur, hacia Kessel.

La ofensiva comenzó un 12 de diciembre, las firmes fuerzas soviéticas detienen a las tropas de Manstein a 48 kilómetros de Stalingrado. Por el segundo ejército de la Guardia, que destruyó la principal fuerza de ataque alemana, compuesta por más de 400 tanques. La detención significó que los soviéticos le atacaran con todo y lo hicieran retroceder 200 km. El ataque, que fue llevado a cabo por la sexta división blindada, de manera implacable al comienzo, se vio amenazado por otro contraataque soviético en la retaguardia, por lo cual se decidió retroceder de manera definitiva.

La rendición definitiva

El 25 de diciembre, en el Kessel, murieron 1.280 soldados de frío y hambre. Para el año nuevo, los soviéticos montaron una serie de cocinas y realizaron fiestas en la orilla sur del Volga con el doble objetivo de celebrar el año y mortificar a los alemanes cercados. 

El Ejército Rojo le ofrece una salida a los nazis. Los soviéticos le ofrecen rendición y los alemanes no aceptan. Por lo tanto los soviéticos tienen que tomar medidas más activas. Comenzaron la Operación anillo, un movimiento para apretar el Kessel hacia abajo, descubre que los alemanes es una fuerza agotada. Al darse cuenta que lo que esperan es morir en Stalingrado, Paulus le suplica a Hitler la rendición. Y Hitler se la niega.

El Ejército Rojo aprieta a los defensores alemanes restantes en dos pequeñas troneras, que pierden contacto entre ellas. 

El 30 de enero, el general Paulus fue promovido a Generalfeldmarschall, «Mariscal de Campo». Hasta entonces ningún Mariscal de Campo alemán nunca se había rendido, y Paulus recibió esta promoción como una orden de suicidio. A lo que Paulus responde: “No me voy a suicidar, soy cristiano”. 

Sin embargo, al día siguiente el Nuevo Mariscal presenta la rendición. No obstante, la tronera sur no estaba en contacto con la norte. No sabe de la orden y continúa luchando, por unos días. 

Consecuencias

Más de un tercio de los alemanes perdieron la vida. Los que sobrevivieron al ataque soviético sucumbieron ante el frío o el hambre. 91.000 soldados alemanes se rinden ante los soviéticos. Sólo 5.000, llegaron a Alemania. 

El invencible 6° Ejército ha caído. Los alemanes no eran invencibles. Era la primera vez que los alemanes se encontraron a la defensiva ¿Será el principio del fin del Eje? ¿Hitler podrá reivindicarse? 

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